Hay una elegancia muy particular en Pamplona. No es pretenciosa, es sólida. Es la elegancia de las piedras de la calle Estafeta, de la sombra de la Catedral y, por supuesto, de esa barandilla mítica que custodia los Jardinillos de la Taconera o el Paseo de Sarasate.
Si has crecido aquí, el león pasante y coronado es algo más que un símbolo institucional; es la cara de tu ciudad. Y hemos querido sacarlo de las calles para que presida tu casa con la fuerza que se merece.
El León de Pamplona: De la forja al metal contemporáneo
Nuestra versión de la Barandilla de Pamplona respeta ese aire clásico de la forja antigua pero con el lenguaje de hoy. Al fabricarla en metal negro mate, convertimos un diseño tradicional en una pieza de arte minimalista que encaja en cualquier decoración.
El diseño central, con el león rodeado de esas volutas que parecen dibujar la historia de la ciudad, crea un impacto visual brutal. No es un cuadro sutil; es una pieza con peso, con carácter, de esas que hacen que tus visitas se detengan a preguntar: «Oye, ¿eso es la barandilla de Pamplona, no?».
Lleva la fuerza de Pamplona a tu pared en acero negro mate
¿Por qué esta pieza es especial?
A diferencia de otros iconos, la barandilla de Pamplona tiene una verticalidad que estiliza cualquier pared.
- En pasillos o columnas: Su formato vertical es perfecto para esos huecos difíciles donde un cuadro normal no cabe. Llena el espacio sin recargarlo.
- Sobre el sofá (estilo galería): Si la combinas con otras piezas metálicas o fotos en blanco y negro de la ciudad, creas un rincón con un aire «museo» increíble.
- Para los que viven la «Iruñitis»: Da igual si estás en Madrid o en la otra punta del mundo. Ver al león coronado cada mañana al desayunar te devuelve un poquito de ese aire de la cuenca que tanto se extraña.
Un regalo con apellido
Si buscas un regalo para alguien de aquí, o para alguien que se ha enamorado de la ciudad tras unos Sanfermines (o tras vivir aquí), la Barandilla de Pamplona es ir a lo seguro. Es regalar un pedazo de muralla, un pedazo de historia y mucho, mucho orgullo navarro.
Curiosidades de un diseño real
El león que ves en nuestra pieza no es una elección al azar. Representa la soberanía y la fuerza de la ciudad desde tiempos de Carlos III el Noble. Es un diseño que ha visto pasar encierros, guerras y fiestas, y que sigue ahí, imperturbable.
Nuestra silueta metálica captura esa resistencia. No se dobla, no se apaga y el negro mate le da un toque sofisticado que el hierro pintado de la calle a veces pierde con el tiempo.

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