Dicen que uno no es de donde nace, sino de donde se siente en casa.
Mi historia comienza en Portugal, pero hace ya mucho tiempo que mi corazón late al ritmo de las olas del Cantábrico y las calles de Donosti. Al adoptar esta tierra como propia, he ido aprendiendo a valorar esos pequeños símbolos que nos ayudan a sentir que, por fin, pertenecemos a un lugar.
Hoy, quiero daros la bienvenida a Izarfab, un proyecto que une la precisión de la industria con la fuerza de los recuerdos.
De la industria al arte:
Izarfab no nació de una idea abstracta, sino de nuestra propia realidad. Nuestra base está en el corte láser industrial. Durante años, nuestro día a día ha sido la precisión técnica, las máquinas de alta potencia y el trabajo con el metal en nuestro taller.
Sin embargo, la pandemia nos cambió a todos. Nos hizo mirar con más atención hacia nuestras casas y hacia lo que realmente nos hace sentir bien. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que esa tecnología que usábamos para piezas industriales podía servir para algo mucho más cercano: conectar a las personas con su tierra.
Así nació Izarfab. Vivimos en Donosti, trabajamos en Asteasu y creamos para todo aquel que quiera tener cerca un pedazo de sus raíces.
Acero vs. Plástico: El valor de lo eterno
En un mundo lleno de objetos de plástico y de «usar y tirar», nosotros hemos elegido el acero.
No es una elección al azar. El acero es noble, es fuerte y, sobre todo, es eterno. Es el material capaz de capturar con dignidad la esencia de esa barandilla por la que paseabas de niño, o la geometría de esa baldosa que pisas cada mañana al ir a trabajar.
Queremos que, cuando cuelgues una de nuestras piezas en tu salón, sientas que has elegido algo con alma. Un objeto que resistirá el paso del tiempo, igual que lo hacen tus mejores recuerdos.
Un pedazo de tu hogar en nuestra manos
Mi mundo siempre han sido las artes y el diseño, y por eso, que alguien elija una pieza de Izarfab para su casa es el mayor de los honores. Sé que ese cuadro no es solo metal cortado; es un puente hacia tu infancia o hacia esa ciudad que tanto echas de menos.
Nuestra misión es sencilla: que no importa lo lejos que te lleve la vida, siempre puedas mirar a tu pared y sentir que un trozo de tu tierra te acompaña.
Bienvenidos a Izarfab. Gracias por dejarnos formar parte de vuestra historia.
Más que hierro: una conexión con tus raíces







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